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viernes, 22 de septiembre de 2017

Gettysburg

Majestad de jalifa y desprecios de sultán


Ignacio Ruiz Quintano
Abc

En Barcelona dicen que la democracia es votar, y en Madrid, que la democracia es cumplir la ley. Éste es el nivel de la cultura política en España.

Los catalanes nunca han movido un dedo por la democracia como forma de gobierno representativa de la sociedad (diputados de distrito), electiva del gobierno (elección directa y separada de ejecutivo y legislativo) y divisoria del poder estatal. Hijos del cojonudismo español o “derecho a decidir”, su democracia es votar lo que les salga del “nap” y para eso tienen a cuatro comunistas de granja que aspiran a recuperar el Círculo Ecuestre como (corte y checa) Casal Carlos Marx.
En cuanto a que la democracia es cumplir la ley, no sé. Lo leyó en un folio Rajoy, igual porque en La Moncloa se le calienta la boca al leer como a Lincoln se le calentó al hablar en Gettysburg, donde soltó su “boutade” más famosa: “Y que el gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo (?) no desaparezca de la faz de la tierra”.
Si ya el franquismo pasaba por ser una dictadura paliada por el incumplimiento, esto de cumplir la ley en España viene a ser como lo de pagar en los toros. En Las Ventas había un abonado del “9” famoso porque nunca había entrado a la plaza de balde. ¿A cuántos que escriban de toros y paguen por verlos conozco? Pues más o menos a los mismos que, dictando leyes, las cumplan. (La tautología “Estado de Derecho” se usó para designar a aquellos Estados cuyos gobernantes cumplieran sus propias leyes.)

El Caballero Audaz decía que Manolete tenía majestad de jalifa y desprecios de sultán. Como Mariano, al decir de sus devotos y sin ánimo de comparar. Una tarde, en Madrid, después de una tanda de naturales buenos, un coñón le soltó: “¡Lo de siempre, Manolete!”

¡Baje “usté” aquí, “so venao”, que le voy a dar los veinte naturales que necesita! –contestó el matador.

Que es lo que, ante tanta ignominia, uno esperaba oír del director de lidia en España: no los naturales, claro, sino… ¡el “so venao”!

Viernes, 22 de Septiembre

Valle de Esteban

Porque la gente de la calle ve a un poderoso policía sacudiendo estopa a un pobre estudiante y es inútil explicar que ese pobre estudiante es un hijo de mala madre, porque nadie lo desea creer.
Felipe Mellizo

jueves, 21 de septiembre de 2017

Bastante constitucionales



Hughes
Abc

Este movimiento catalán es anticonstitucional en lo formal, pero en espíritu es profundamente fiel a la Constitución del 78.

Para empezar, el texto recoge las nacionalidades, las emanaciones sentimentales de naciones o “lo que es propio” de naciones que sin embargo no admite. Su catalanidad nacional, sentimental, desarrollada sin trabas, es admitida constitucionalmente. Existe. Es un atributo admitido. Un rasgo nacional. Al hacerlo, lo que se da es carta de naturaleza a un malestar. La nacionalidad se expresa en lengua, en instituciones, en símbolos, incluso en normas autonómicas, y entonces ¿no ha de pedir nación lo que es propio de ella? El nacionalismo es una consecuencia natural de la constitución.

Por otro lado, cuando se quiere solucionar el conflicto se propone la “negociación”. Las voces más sensatas (que siempre tomamos por las menos apasionadas) ya lo dicen: no va a quedar otra que sentarse. El diálogo entendido como negociación. Esto está en la naturaleza de la constitución del 78, en su núcleo: el consenso.

Lo primero y lo segundo forman parte de la Carta Magna (siempre me acuerdo, en este punto, de que Soberano y Magno son nombre de coñacs). No así el curso legal elegido para reivindicar sus aspiraciones. Eso se lo saltan, pero será “admisible” en cuanto los grandes partidos –para no ver afectado el reparto originario– admitan discutirlo en el Congreso. Lo que partidos y “nacionalidades” pacten, lo ratificará entonces la nación española, con una soberanía enmarcada, condicionada, restringida.

Nacionalidad (es decir, trauma: sentimiento y pertenencia sin patria reconocida: todo lo que es patria sin ella) y consenso como reparto hecho sistema. Las dos cosas están en el espíritu constitucional.


Justicias

 Famélica legión cordobesa

Francisco Javier Gómez Izquierdo

        Lo que más incomoda, al menos a un servidor cada vez más perplejo, en el sindiós catalán, no es el odio a lo español que reparten las Ana Gabrielas y conmilitones, el cobarde  “no, pero sí” de por ejemplo Ada Colau y sus delincuenciales comunas que con tanto mimo cuida. Ni siquiera molesta la cerrazón del llamado Junqueras obsesionado en un sueño más de toxicómano que de poeta. No. Uno está acostumbrado y harto de ver tipos abusones con la debilidad, variopintos delincuentes  que en su desfachatez pueden llegar a pasar por graciosos, pero sabe que la mayoría se rila y descarta en los juzgados. Especies hay que saben las leyes mejor que los jueces -alguno incluso ha usurpado el oficio de abogado-  y empujan a estos a interpretar a conveniencia artículos de oscuridad consentida. 

Permitan que confiese que a veces he llegado a sospechar de cierta complicidad entre caco y señoría que pudiera ser debida a un trato harto fluido... pero no divaguemos. Lo que más incomoda es comprobar que una señora jueza que ha sido ministra de Justicia, y perita en leyes supongo, se afana en enredar con lo accesorio en el templo más sagrado de la nación, vuelvo a suponer, y no gasta firmeza en lo importante, qué es el cumplimiento de la ley, y sigo suponiendo, quiero creer que no vanamente.  Mujer insolidaria, liante y desleal en mi modesta opinión esta Margarita que nos toca padecer y de la que estoy esperando ver cómo se acampana ante los maleducados y ridículos Tardá y Rufián, un poner. Se me llena de gatos la barriga la fotografía del Diario de hoy con la joven élite comunista de Córdoba, unos 40 como los que iban con Alí Babá, ante la Subdelegación del Gobierno, en “solidaridad con el pueblo catalán” y ¡cágate lorito! exigiendo el derecho a decidir en Andalucía. Se ve a la faltona Elena Cortés, el inefable Mariscal, la sin par Alba Doblas o el increíble Moscoso condenando la “represión” del Gobierno. Personajes todos ellos de los que no sé qué saben hacer, "fuera aparte" de vivir de los presupuestos,  que merezca la pena. Es lo que no entiendo. Que aquellos que se han de hacer respetar porque decidan conforme a Derecho para proteger a los ciudadanos corrientes que trabajamos y pagamos impuestos, nos traicionen y prefieran compadrear con delincuentes y con todo tipo de gente ventajista e improductiva. ¿Qué decir de esa otra jueza Carmena, siempre cuidadosa con el bienestar de los etarras y con el de todos aquellos colectivos de malas costumbres? 
     
Tengo asumido que de Elena Cortés y Mariscal, dos espíritus tiranos de distinto género, sólo puedo esperar miseria y hambre, pero ¿por qué hemos de estar condenados a la injusticia? ¿Qué hubiera sido de los catalanes si el 1-O la diputada Robles fuera ministra en vez de diputada?

El conejo

Manuel Luque

Ignacio Ruiz Quintano
Abc

La “posverdá” es el conejo zapatero del tertuliano.

El tertuliano explica las crisis con la “posverdá” y Zapatero las arregla con el conejo.
Primero fue un catalán, el “senyor” Puxeu, que llevaba la Agricultura española con Zapatero, quien, contra la crisis, nos mandó a comer conejo (“una carn sana, lleugera, molt desitjable i barata”) en Navidad. Ahora es el autobusero Maduro quien, asesorado por Zapatero, ha presentado un “Rabbit Plan”, según la BBC, animando a los venezolanos a comer conejos en lugar de mantenerlos como mascotas.

El problema en Venezuela no es que el socialismo no fuera implantado, sino que ha sido implantado perfectamente –ha dicho Trump a la Asamblea de la Onu, sede mundial del “populismo” y la “posverdá”, en una alocución aplaudida por Netanyahu (“En más de treinta años de experiencia con la Onu, nunca oí un discurso más audaz o más valiente”), pero tildada de “hitleriana” por el lector más culto de “Letras Libres” y “Der Spiegel”, que es Maduro, quien llama “magnate” a Trump con ese sonsonete de malandrín de la lucha de clases que en España usan politólogos (que comen del Presupuesto) y becarios (que comen conejo).

La casualidad brinda ahora a Rajoy, que visita en plan Manuel Luque de Occidente la Casa Blanca, la ocasión de colocarle a Trump el conejo de la proporcionalidad.
Trump tiene por “cojonera fly” a Kim Jong-un (“Rocket Man”, le llamó en la Onu), oficialmente avisado de que, si un cohete cayera en América, Corea sería borrada del mapa. América es una democracia vetusta que carece de los adelantos de las democracias posmodernas, como ese TC español con que Rajoy administra la proporcionalidad con Puigdemont, su “mosca collonera”, que proclama la república catalana en el parlamento de Barcelona y le mandan a los constitucionalistas a discutirle el tramo del impuesto de timbre en la póliza.

De donde en lengua púnica –dice fray Gerundiose vino a llamar Hispania toda tierra donde había mucha gazapina.

Jueves, 21 de Septiembre

Valle de Esteban

Así es que volvemos a lo mismo: necesitamos a los "rojos" como si nos fueran a dar de comer. No podemos sustituirlos con nada.
Felipe Mellizo

miércoles, 20 de septiembre de 2017

Marcianos irrumpen en el “procesisme”



Hughes
Abc

Las detenciones y registros que se han producido hoy en Cataluña han activado unos efectos quizás imparables. Durante algunas horas pareció parte de la estrategia judicial del gobierno. Un paso más de la fiscalía. Era extraño porque nadie aparecía en Moncloa y en TVE no cambiaba nada de su programación. El nacionalismo se autodecretaba el estado de excepción y la suspensión de la autonomía. Fueron las propias palabras de Puigdemont. Las medidas judiciales estaban dentro de una causa abierta por el Juzgado número 13 de Barcelona por delitos de prevaricación, malversación y desobediencia y al parecer arrancan de aquellas declaraciones de Santi Vidal en las que desvelaba en una conferencia los planes secretos del independentismo para asombro de todos, sobre todo de los propios independentistas.

Tiene que ver con los datos fiscales y censales, manejados para el propio interés nacionalista. Esto no es nuevo. A finales del siglo XIX, el catalanismo se resistía al caciquismo elaborando su propio censo. Era la forma de garantizar la supervivencia en las elecciones locales. Obviamente, se trata de otro contexto.

Los medios internacionales daban la noticia -empequeñecida sólo por la tragedia de México- y las reacciones se disparaban: el Barça, hasta el Primavera Sound se posicionaban. La sociedad civil hacía el castellet. Miquel Iceta interpretó un convincente papel de político en su sitio, fiel a la última partícula de sentido. El sitio de Iceta durante mucho tiempo pareció tan equidistante y ambiguo que parecía un punto fuera el espacio. Eso ha cambiado. La capacidad para resistir en ese lugar inverosímil empieza a engrandecer el mismo lugar. Fue un ensayo general y él respondió: federalismo, y “defensamos” el diálogo, dijo graciosamente, pero siempre a partir de la ilegalidad de origen del 1-0.

Los de Podemos, como era de esperar, fueron en dirección contraria. Hablaron muy seriamente de la ilegitimidad del gobierno y convocaron actos de protesta. ¿Un nuevo 15M territorial? Doménech pidió “máxima transversalidad”, lo que tiene sentido porque el centro político allí está en las vacilaciones y los juegos de virtuosismo malabar de Ada Colau. (Yo he comprendido por fin viendo a Ada Colau huir y no huir del 1-O la especialización de los perroflautas en los malabares de los semáforos).

Desde el punto de vista nacionalista, lo sucedido tenía una especie de poesía interna. Las indiscreciones de Santi Vidal sobre papeletas, censos y datos fiscales, adquieren plena consecuencia justo nueve meses después, abortando el mismo proceso, y a la vez encendiéndolo. Es algo así: esto abortaría la votación (paralelamente, otras actuaciones instadas por el gobierno se hacían con las papeletas), pero a la vez la encendería. “Hoy comienza la independencia”, se cantaba y titulaba. Julia Otero, por poner un ejemplo que puedo recordar, tuiteaba el “error, inmenso error”. Pero no era Rajoy

La denuncia que iniciaba la causa fue una iniciativa del abogado Durán y de Abascal, de VOX. 

Hum… ¿los alt-right?

Un día antes, Borja Semper, del PP, discutía con una discrepante sobre la reciente película en la que participa. Al hacerlo, tuiteaba con desprecio eso de “los alt-right”. Alt-Right es la manera de llamar facha que tienen los fachas, a los que siempre les han dicho facha y ahora ellos se lo dicen a otros. “Extrema derecha” no queda bien en boca de alguien de derechas (Alt right es como far right, far-cha). Tiene entonces una belleza absoluta que hayan sido ellos los iniciadores. Los llamados Alt-Right. ¡La Alt Right haciéndole el trabajo, incluso el trabajo sucio, a Rajoy!

Los marginales han acabado dando un pistoletazo de salida a la historia. Han acelerado todo. La terquedad de esta gente, junto a la independencia de Ramírez Sunyer –de la que en principio no hay que dudar–, un juez extraño, ingeniero, enemigo del anarquismo, condecorado por los Mossos –dicen que encarcelador de un casteller–, y solitario como lo es todo funcionario probo y pobretón, ha sido lo que ha acabado defendiendo “el Estado de Derecho”. En la grandilocuente y poco convincente narrativa sorayesca de la legalidad realmente habrían intervenido ellos. Habrían hecho más por esa vía que el Gobierno por la suya, la vía de la proporcionalidad en el baile agarrado del “procesismo”. ¿Cómo responderá el tertulianismo del Centro excluyente?
Bien mirado, lo de esta mañana extrañaba porque tenía la escasa proporcionalidad general, digamos, de una actuación judicial independiente.

Acostumbrados unos y otros al proceso, esto ha tenido una virtud desencadenante. Sin querer, la actuación judicial libera efectos que parecen imparables. Es hermoso y parece una performance que Santi Vidal los activara. Su conferencia fue una maravilla de catalanidad porque activó un mecanismo de relojería, un tic-tac paralelo al tic tac gubernamental. Es un loco, decían, un loco. Su desliz abortaría el proceso y a la vez (victimismo activo, operante, mágico) lo encendería. Era el efecto que necesitaban. El chispazo. Pero el chispazo no iba a venir por el procés, interiorizado por Rajoy en la distancia medida de lo “proporcional”, sino por un chispazo distinto, de fuera. Ahí aparece la marginalidad ideológica, y la soledad funcionarial. El gobierno puede decir: fueron otros (los Alt-right, siempre los alt-rihht…)

Actores marginales han disparatado el “procesisme a dos”, ¡han jugado con las agujas del choque de trenes! La primera consecuencia de las palabras de Vidal fue su salida. Se podría haber salvado de todo de permanecer aforado, fue obligado a dimitir. El resto de consecuencias vienen ahora. Es curioso. Es un cómico fracaso, pero a la vez precipita lo esperado, lo que tanto se anhelaba. Es como si fracasando triunfaran. Ya pueden autodeclararse el Estado de Excepción, el autoritarismo está aquí. Como si la gasolina del victimismo nacionalista necesitara de este autosabotaje liberador y surrealista. En esta causa judicial hay una gran cantidad de bellezas convergentes, friquis expulsados del procés, naturalezas marcianas.

En el Camino

 Camino mozárabe en Santiago

Peregrinos

Francisco Javier Gómez Izquierdo

       Los cordobeses vestidos de carreristas que luchan contra el colesterol no se paran. Lo esquivan. Dos señoras le hacen un quiebro semicircular y los dos hombres vestidos de pintores que se paran no saben darle razón. No saben de lo que habla. La escena se representa a las once de la mañana en la Ribera junto a la ermita de los Santos Mártires. La veo desde unos cien metros y conforme me voy acercando intuyo la penuria del hombre de los dos burros.
   
El hombre de los dos burros es peregrino a Santiago y se ha perdido al pasar un puente peatonal que no es otro que el romano. Solicita enderezar la ruta. Dice también que en el puente peatonal ha perdido un bocadillo y que tiene “una poca jambre” porque  viene de Málaga. Alguien le ha dicho que tiene que tirar para el Cerro Muriano y anda buscando el buen camino. Le mando Avenida Libia arriba hasta que tope con la dirección Badajoz y me lo quedo mirando. Le solicito una foto y le doy para una cerveza. Posa y los paseantes, al ver que el peregrino no es peligroso, se paran curiosos y apuntan con sus móviles a los pobres animales. Le explico que allí mismo está la iglesia de Santiago, parada obligada del peregrino con su mapa azulejado en el alminar musulmán más antiguo de Córdoba. Noto que no le importa el apunte y que su interés está en enfilar la calle a la que le llevo. Me pregunta si llegará hoy al Cerrro Muriano. Le contesto que imagino que sí y me intereso en cómo volverá de Santiago. El hombre, de aspecto perroflaútico, pero que al hablar aparenta una ingenuidad beatífica, no sabe qué hará. Preferiría quedarse allá de guarda en una finca o algo parecido. Y si no es en Santiago, en cualquier pueblo del camino. No le he preguntado más porque no me ha parecido decente y porque me da la sensación de que camina para olvidar. Incluso sospecho que quiere beber algo sin mi presencia.

    ¡Buen camino, malaguita!

La partida

"Ustedes tienen el corazón de un cobarde y el carácter de un sicofante"


Ignacio Ruiz Quintano
Abc

La teoría del poder de Montesquieu, de quien María Soraya se dice amiga (María Soraya habla de Montesquieu como Vanessa Redgrave de José Martí, “un amigo de mi amigo Fidel Castro”), arranca de un axioma que a los finos analistas no les encaja en la situación catalana:
Todo hombre con poder se inclina a abusar del mismo, y avanza hasta donde encuentra límites. Para impedirle abusar del poder hace falta que, por la disposición de las cosas, el poder detenga al poder.
Ningún poder va a detener aquí a ningún poder, pues todos los poderes son el mismo. El Estado de Partidos es una partida a cuya mesa se sientan los socios del reparto, que ahora se encuentran en plena negociación porque uno de ellos, el separatismo catalán (uno de los pilares del pacto del 78), quiere mejores cartas… o rompe la baraja. En el entretanto, los políticos nos dan la chapa con las tautologías liberales de Hayek y el ministerio del Interior pone a policías y guardias civiles a requisar “vietnamitas” para el concurso de García Pavón “De cómo el Quanque mató al hermano Folión y del curioso ardid que tuvo el guardia Plinio para atraparlo”.

Como el barro en la mano del alfarero, así sois vosotros en mi mano –avisa a la audiencia (plastilina de oveja) Ferreras, el Jeremías del Régimen.

Que estamos en una negociación se ve en la manera de escarbar de los jefes de bando. El único peligro está en que los catalanes, contrariamente a su fama, no saben negociar (“todo para mí y nada para ti”), y la timba podría írseles de las manos, aunque el presidente, en pijama de seda blanco con rayas color fresa, repite que garantizará nuestros derechos. “El rey protege el derecho”, proclamó Jacobo I. “No –corrigió el juez Coke–: el derecho protege al rey”. Y se desmayó.
En esta negociación todos los jefes han hecho suyo el lema del Pirri: “Banderillero cobarde vale para otra corrida”. Para ellos escribió Tom Paine:
Ustedes tienen el corazón de un cobarde y el carácter de un sicofante.

Miércoles, 20 de Septiembre

Valle de Esteban

Solís necesitará de la colaboración socialista para evitar el crecimiento del comunismo en las filas sindicales.
Felipe Mellizo

martes, 19 de septiembre de 2017

Daniel Onega

De pie: Molina, Pablo, Marín, Salas, Urbano, Varo
Agachados: Lezcano, Abelenda, ONEGA,Burguete y Calero

Francisco Javier Gómez Izquierdo

Escribía ayer un joven columnista local que “los mejores jugadores son los de nuestros padres y abuelos. Jugadores que nunca hemos visto pero que nadie -cordobesistas, se entiende- discute”. En Burgos tenemos a Juan Gómez González como el más grande aunque no faltan quisquillosos que mientan a Kresic, Requejo e incluso Pello Olalde como de mayor magisterio. A mí, el que más me emocionaba era Viteri hasta el punto de que me apodaron con el nombre del ídolo. El otro día en Salas de los Infantes uno de Vizcaínos me saludó con un “hombre, Viteri”, porque no sabe mi auténtico nombre.... y es que la decadencia futbolística de los clubes se advierte en el  continuo recordatorio de futbolistas que fueron.

     En Córdoba como en Burgos se localizan dos jugadores excepcionales que no admiten discusión: el difunto Juanín, una buena persona que tuve el gusto de conocer, y Daniel Onega, un argentino que Rafael Campanero trajo a España por aquella moda setentera en la que los aficionados exigían  a sus presidentes goleadores brasileños, argentinos o uruguayos y si no podía ser, defensas oriundos, categoría ésta que tiene pendiente una tesis doctoral.
     
El caso es que Daniel Onega, después de 40 años, volvió al Arcángel la semana pasada para ser homenajeado. Antes del saque de honor  del Córdoba-Tenerife, mis vecinos veteranos de localidad argumentaban en ese inútil “quién es mejor” unos en favor de Onega y otros ponían por delante a Juanín. Me preguntaron  y no supe decirles mucho aunque recuerdo su calvicie, que sacaba las faltas y creo que su lentitud, tipo Del Bosque
    
El Gaitu y yo mirábamos mucho al Córdoba porque estaba Aguilera, no sé qué pasó con los porteros Navarro y Taladrid, el difunto Burguete que se fue del Burgos por no poder competir con Viteri o Carmelo Salas, que me dice que aún le debemos dinero. La verdad es que recuerdo mejor a Onega que a Juanín, más que nada porque nos gustaba saber la vida de los que venían del otro lado del mar y porque se mató un hermano, Ermindo Onega, también futbolista y también de River Plate. Imagino que por las buenas le adjudicamos el talento que creyó comprar don Santiago Bernabéu en el goleador Óscar Pinino Mas, por ser su asistente en River. Dice el presidente Campanero que lo compró porque lo vio, con el difunto Dominichi, en una portada del Gráfico. Onega asegura que tardó en decidirse y que como los equipos de Primera española ya tenían el cupo hecho, le pareció bien ser cabeza de ratón en Córdoba que cola de león en no dijo lugar. Se había quemado en una huelga tremenda en la que los pibes de “las básicas” la reventaron y consideró oportuno hacer las Españas como tantos compatriotas.

    El veterano Garrido asegura que el argentino era como Zidane, y Cruz Carrascosa que como Xavi Alonso. No sé... Lo que no admite duda es que era futbolista de clase excepcional y que su recuerdo permanece entre el cordobesismo nostálgico y decadente como sigue entre los burgaleses el de Juanito, Sergio Kresic o Viteri de los que nunca nos cansaremos de contar sus hazañas.  Por cierto,  ¿qué habrá sido del gran Rafael Viteri Chávarri?

Marmolillo Carmenitano

Calle de Montesa

La solución

Jonas en de walvis
Pieter Lastman

Ignacio Ruiz Quintano
Abc

El jefe del liberalismo de Estado, Rivera, que es nadador, propone llevar a las Cortes un cargamento de juristas que expliquen la situación. Deberá traerlos de América; aquí hay abogados (conocedores de las gateras de las leyes), pero juristas (conocedores del fundamento de las leyes) sólo deben de quedar en América, donde ya Jefferson lamentaba la abundancia de abogados en el primer Congreso.

El defecto fundamental de la Confederación –anota en sus memorias– era que el Congreso tenía un poder solamente requisitorial, sin otra coacción que el principio moral del deber… Algunos Estados contribuían poco, otros menos y otros nada; y los últimos acababan suministrando una excusa a los primeros para dejar de hacerlo. También la falta de una separación entre las funciones legislativas, ejecutivas y judiciales operaba desventajosamente.
Este reconocimiento de fracaso de Jefferson lo hicieron suyo todos los padres fundadores, y en ello radica su grandeza histórica: en apenas una década, la Constitución confederada del 77 (“Artículos de la Confederación y la Unión Perpetua”) hacía peligrar la supervivencia de la nación, y puestos a cavilar inventaron (¡sin saberlo!) la democracia representativa (“populismo”, para los señoritos de pan “pringao”) con la Constitución federal del 87, una obra de Hamilton, Madison, Jay, Morris… que ahí permanece, a pesar de la zapa de la posmoderna izquierda marcusiana para destrozarla.

La obra más maravillosa lograda por la inteligencia y voluntad de los hombres –en palabras de Gladstone.
Una “Unión Perpetua” iba camino de cargarse una nación de diez años, pero la Constitución del 78, con el troyano encriptado en su título octavo, podría cargarse una nación de cinco siglos. ¡En vez de la ballena engullendo a Jonás, Jonás engullendo a la ballena! Y en el cargamento de Rivera, en lugar de los “Founding Fathers”, vienen, en cangrejeras de andar hacia atrás (los liberales, no los cangrejos), los liberales de Rallo.

Martes, 19 de Septiembre


Valle de Esteban

Cualquier estudiante de Historia sabe que en todas las situaciones dictatoriales de transición, como es la nuestra, el Estado arbitra libertades para un grupo opositor en exclusiva: el formado por los que, siendo enemigos del Estado, lo son mucho más de un tercero, pesadilla común de ambos.
Felipe Mellizo

lunes, 18 de septiembre de 2017

Verde Carmena

 Calle de Gurtubay

 Calle de Lista

 Calle de Lista

Calle de Lista

¿Qué fue de tanto galán,

que de tanto invención

que trujeron?

¿Fueron sino devaneos?

¿Qué fueron sino verduras

de las eras,

las justas y los torneos,

paramentos, bordaduras

y cimeras?

Aficionados de Primera y Segunda

La Nueva Balastera

Francisco Javier Gómez Izquierdo

         No me pregunten por qué, pero tengo la sensación de que no hay fauna más variopinta que la del aficionado al fútbol. Distinguirán ustedes conmigo al aficionado al que su equipo ha acostumbrado a ganar -Madrid, Barcelona, Bayern, Juventus...- y que se cabrea y maldice a sus jugadores o a su entrenador por empatar, y no digamos perder, con rivales menores. Es aficionado que nunca admitirá la derrota y al que los de provincias miramos a veces con indignación por sus quejas a los árbitros, a los que no piden justicia como disimulan en sus proclamas sino la parcialidad consuetudinaria.

      Hay un segundo nivel de hinchas de reconocible y ejemplar fidelidad a los que se puede achacar un mucho de irracionalidad por seguir a sus clubes con los ojos tapados si hace falta y que alcanzan el rango de beatos a santificar en el mundo del fútbol y entre los que los mejores ejemplos los encontramos en el Atleti, Betis, Liverpool, Dortmound... Después está al seguidor inasequible al desaliento -un servidor- que empezó a drogarse de niño con el balón y lo mismo se nos ve en el Nuevo Metropolitano que a en La Nueva Balastera, que como saben es el campo del Palencia. En el último nivel, al que también pertenezco, está el seguidor que durante toda su vida sufrirá padecimientos por apuntarse a equipos menesterosos cuyas prácticas enojosas no sólo nos enfadan y avergüenzan, sino que nos desequilibran y nos matan a disgustos. Quitando los días felices vestido con orgullosa modestia en el El Plantío y la plenitud en el viejo Atocha de un soldado rendido a los pies de Idígoras, Diego, Satrústegui, Zamora y López Ufarte, desde mediados de los ochenta todo ha sido penar. Un penar localizado en el viejo y nuevo Arcángel.
    
Ha de tenerse al aficionado de los clubes de Segunda como el más puro. El menos contaminado de vicios fanáticos y victoriosos. El aficionado-abonado de Segunda nada más sentarse en su localidad está incapacitado para saber lo que puede ocurrir en el partido de su equipo. Si acude pesimista, como un servidor ayer, por la falta de Javi Lara, el mejor jugador del Córdoba, la irritante debilidad defensiva, la tosquedad centrocampista, la sospechosa dirección técnica, más el rocoso Tenerife, se puede llevar la tremenda sorpresa de encontrar un equipo serio, ordenado por dos medio-centros defensivos, a uno de los cuales, Edu Ramos, le he dedicado más de un adjetivo malsonante y con la sensación de que por fin el míster ha encontrado el camino. Si además el Tenerife parece más indigente que tu equipo, todo lo que crees saber de fútbol se derrumba ante lo evidente. De los chicharreros nada bueno que decir. Ni siquiera a Jorge Sáenz, el prometedor central, le vi acciones destacables. El menos errático me pareció Alberto, más por intenciones que por aciertos, pero es posible que los mejores se quedaran en Tenerife por lesión y expulsión: Villar y Suso. Me extrañó la suplencia del pequeñito Vitolo, por el que siempre he tenido debilidad. Hasta dónde llegaría la falta de combatividad de los tinerfeños que el definitivo 2-0 lo marcó en jugada individual no exenta, eso sí, de técnica, el indolente Carlos Caballero al que el entrenador Carrión concedió los últimos diez minutos. 
     
En resumen, lo que parece claro es que  el truco de la Segunda está en arroparse bien atrás con centrocampistas aguadores, Aguza, nuestro particular Casemiro, y trabajar los saques de esquina y falta, como hace Rubén de la Barrera, ese joven y virtuoso entrenador artesano que dirige la Cultural Leonesa. ¡Ah, importante! Un buen portero, mejor, un portero fiable, da confianza y seguridad a la defensa, haciéndola mejor y menos fallona. A la portería del Córdoba ha vuelto Pavel Kieszeck , nuestro portero polaco. Probablemente el mejor cancerbero de la categoría.

Burros de noria

Rafael González Machaquito

Ignacio Ruiz Quintano
Abc

Cuando el diablo no tiene otra cosa que hacer, con el rabo espanta moscas. Ahora, en las redes sociales, que son el no va más cultural de esta época, nuestros comunistas de granja la tienen tomada con el torero Padilla, que el otro día anduvo por el ruedo con una bandera de los Reyes Católicos a la espalda.

¡Fascismo! ¡Fascismo!
“Yo no sé si soy comunista o si no lo soy”, dijo una vez Belmonte a un periodista que se lo preguntó. “Supongo que no. Pero creo que todo está mal organizado y procuro ordenar las cosas a mi manera. Esta finca la he parcelado y mis colonos la explotan en beneficio propio. Les adelanté dinero para las primeras siembras y para la adquisición de útiles de labranza. Ya me lo irán devolviendo poco a poco.” “¿Y si no pueden?” Belmonte se quedó un instante pensativo y dijo: “Si no pueden, volveré a torear”. (Luego, cuando los milicianos fueron a buscarlo a la finca para “pasearlo”, se desnudó y, mostrándoles las cicatrices, les dijo que “así” era como él se había hecho con la finca).

De su época de lidiador duro, Padilla tiene en su casa cabezas de toro tan imponentes que su amigo Finito de Córdoba, cuando va a almorzar, le pide que las tape, como hacen en El Vaticano con las estatuas desnudas en las visitas del ayatolá. Padilla, que vive del público, se ha rebajado a pedir perdón a sus denunciadores, que, por otro lado, se contentarían con que el torero se ajustara a la sensibilidad a la moda, cambiando al toro por un cura (“¡Arderéis como en el 36!”), y al águila de San Juan, por una tricolor republicana.
El denunciador contemporáneo es un liberado del trabajo para denunciar el fascismo con sueldo del Estado, y son tantos que han convertido al contribuyente en burro de noria.

Cuando Rafael González Machaquito era maletilla y sufría de hambre y malos tratos fue sorprendido en una finca comiendo peras: el guarda desunció al burro de la noria y puso en su lugar al muchacho, que tardó dos horas en perder el conocimiento. Cuando Machaquito fue figura, compró aquella finca y se dio el gusto de no despedir al guarda, que se pasaba el día llamándole “zeñorito Rafaé”.

En nuestra sociedad, donde los niños ya no leen “Platero y yo”, el burro es criatura tan legendaria como el catoblepas (el independentismo catalán lo convirtió en pegatina totémica, y el animalismo, en bestia exenta de trabajo, como un liberado sindical), y lo más parecido al burro de noria que nos propone la cultura oficial (en este momento no hay otra que el fútbol) es el medio centro.

El medio centro del fútbol es el moderno burro de noria, y para mí los dos mejores son Casemiro en el Real, y en el United, Matic, valiente como un perro y elegante como un duque.
United y Real empiezan como equipo donde termina la gacheto-pierna de Matic y Casemiro, y ahora Mourinho ha contado en el “Times” que el serbio es su futbolista predilecto, “el mejor jugador” a sus órdenes de toda su carrera: “En un partido con el Chelsea –explica Mourinho– lo metí en el minuto 45 y lo saqué en el 75. No fue una situación agradable. Sólo he hecho una cosa así dos veces en mi vida. Al día siguiente, Matic vino y me dijo: ‘No estoy contento, pero fue culpa mía. No me gustó, pero me lo merecía por lo mal que estaba jugando’. Y se convirtió en uno de los míos”.



IWO WANDA

“Cuando me ve llegar con mi cara de cárcel…”, canturrea Neruda. A Griezmann, en cambio, nadie lo ve llegar con su pelo de Barbie, y así hace goles como el de la inauguración del Wanda (¡un gol llamado Wanda!), el campo chino del cholismo-cerezismo, que, por un afán de colosalismo, vivió un Iwo Jima que fue un Iwo Wanda de “Pupas” sin medida, cuando al izar del revés la bandera colchonera más grande del mundo surgió un oso heráldico que parecía bracear boca abajo colgado por los pies, aunque más de un chino lo tomaría por dragón. Como si en el Bernabéu pinchan el epinicio de la Décima y suena el “Oriamendi”.

En la Casa de Cultura de El Rosco, victoria por puntos de los Palha ante los Hoyo de la Gitana

 "Faustino Herranz, El Rosco, aficionado distinguido del Tendido 7..."
Ni El Rosco podía llegar a más ni la Plaza de Madrid a menos
Hitos taurinos de El Rosco: sacar el pañuelo verde a Bastonito, pedir orejas para Conchi Ríos
(¡Ah! Y Pablo Motos, Premio Nacional de Cultura)

José Ramón Márquez

Hoy tocaba el segundo desafío, el de los Palha y los Hoyo de la Gitana, pero el genuino desafío, el desafío a la inteligencia, ocurrió cuando entras por la Puerta Grande y una señorita de gran amabilidad te entrega el programa oficial número 58 y ves allí estampada la caricatura del afamado expicapedrero de Guadalix que atiende por Faustino y que en la cosa taurina es más conocido por su alias de “El Rosco”, al que en ese mismo programa se etiqueta como “aficionado distinguido”, que a saber lo que las huestes de don Bernard Domb entenderán por distinción. En ese hombre pretenden personalizar los mandaderos del señor Domb “el reconocimiento a la pasión por la tauromaquia de todo el público de Madrid”, y por ahí sí que no paso, que a mí no me ponen al Rosco a representarme ni cuando reparte solícito pastelillos siete arriba siete abajo, ni cuando se aposenta en el callejón en el burladero de la Autoridad Gubernativa, ni cuando sus vítores otoñales a Conchi Ríos, ni cuando pasea por la rotonda del Palace embelesado con algún bel-canto. Puestos a elegir, uno ha sido siempre de Juanito Parra y de la humildad de sus caramelos SACI, en el último lugar de la última fila de la andanada 8 donde aún está su azulejo que, imagino, aprovecharán para tirar a la basura con las obras que nos amenazan de manera inminente. Lo de Faustino digo yo que será la contraprestación de Donsimón a cambio del road-show que le montaron en Casa Patas donde se presentó con la chapa esa encarnada de que nada es importante si no hay toro y con un saco de embustes de alta expresión.

Bueno, pues tras la mofa a costa del susodicho nos disponemos a contemplar la salida al ruedo de Saltillo, número 665, de Palha. Palha es uno de los grandes enigmas de la ganadería, pues es tal la mezcla que con el ganado han hecho sus propietarios en uso de su legítimo derecho, que no hay quien se atreva a decir cuál es el tipo y las hechuras de esa casa, que tiene antigüedad en Madrid desde 1883, cinco años más antigua que Pablo Romero. Bueno, podríamos decir que su seña de identidad es lo heterogéneo en lo morfológico y lo encastado en la parte del comportamiento. Sin ir más lejos, este Saltillo que salió a romper plaza era de cierto aire miureño, largo agalgado, zancudo, muy serio y hondo, muy poco a propósito para el toreo contemporáneo por sus hechuras y de presencia muy grata para el aficionado e inquietante para el torero. El toro fue por tres veces al caballo a recibir los lanzazos que le pegó Daniel López y todavía habrá quien se queje del juego del animal, con las trazas que presentó el varilarguero y las mañas que demostró. Luego, después de un segundo tercio para el olvido, le tocó a Rubén Pinar intentar llegar a algo con Saltillo y la verdad es que no hubo argumentos dignos de reseña, acaso que aún conserva Rubén Pinar algunos modos que evocan a Julián de San Blas, de quien le nombraron sucesor hace ya mucho, mucho tiempo. En el haber de Pinar pongamos de manera especial la serenidad con que aguantó un espeluznante derrote de Saltillo que hubiese dejado sin respiración a unos cuantos que yo me sé, incluido el de San Blas. Mató muy feamente.

Luego, ya metidos en harina, salió a ese ruedo de arena de miga de Las Ventas, permanente homenaje del toreo al gremio de la construcción, el primero de los del Hoyo de la Gitana, un saltillo bastante más asaltillado que cualquiera de los tres de Moreno Silva del domingo anterior que atendía por Granjero, número 33 al que Pedro Muñoz le pegó como si le debiese dinero en las dos acometidas al jaco que protagonizó. Con este toro Javier Cortés dio su primer toque de atención en lo poco que duró el toro: una forma torerísima y muy decidida de abrirse con Granjero hacia el tercio y una excelente colocación y remate en la única serie de redondos que el animal se tragó antes de pararse. Luego el animal decidió que no le merecía la pena ponerse a embestir, como el Bartleby de Herman Melville, “preferiría no hacerlo” y así obró, por más que Javier Cortés trató de plantear otros modos acortando distancias, donde algunos vieron que ahogaba la inexistente embestida del toro. La cosa es que cuando lo despenó con un pinchazo y una estocada desprendida, ya estábamos deseando que saliese el quinto, que las tres o cuatro cositas de Cortés habían puesto la miel en los labios.

En tercer lugar y para su lidia y muerte a estoque por Gómez del Pilar salió Asustado, número 656, de Palha, que fue saludado con una ovación de la cátedra. De las tres veces que acudió al penco, la primera derribó, propiciando un deleznable espectáculo de los monos metidos a recortadores, y luego recibió dos puyazos sobrios y de buena colocación de “El Patillas”. Para el tercer puyazo Gómez del Pilar lo dejó en suerte de manera muy lucida con una lopecina. Luego, tras una buena brega de Iván Aguilera, principió su labor muleteril, como decía Matías Prats, puesto de rodillas y ahí estuvo hasta que tocó ponerse en pie. La parte en pie fue larga y sin mucho sentido, tomando sus ventajitas, como todos, y sin decir nada ni provocar un ¡ole! en los tendidos. Entre los que dio con la derecha y los de la izquierda se fue pasando el rato y cuando clavó el estoque en lo negro tras sonar un aviso, sus amigos y aquellos a los que convencieron, estimaron que tenía méritos suficientes como para demandar la oreja, que el presidente con buen criterio no concedió, pese a las consabidas cucamonas de los benhures de la mula atentos siempre a la propinilla que pueda caer. El protagonista de la tarde, Faustino, le hizo una seña al torero de que por su parte podía dar la vuelta al ruedo y entonces Gómez del Pilar se la dio tan feliz.

Rubén Pinar se las vio con Dichoso, número 20, del Hoyo de la Gitana y válgame el cielo qué bien estaba puesto el nombre del animal, que el dichoso de Dichoso no le dio ni media opción, pues se paraba en medio del muletazo, se lo pensaba un mundo lo de embestir y lo de embestir debe cogerse con pinzas, porque lo que más hizo fue pararse y ni siquiera pasar la mitad de las veces. El bicho había tomado dos varas, la segunda desde muy lejos. Lo mató de media lagartijera.

Pintarrocho, número 706, de Palha es el segundo que esperaba en las mazmorras de Florito para Javier Cortés. El bicho presentó algo de falta de fuerzas durante el primer tercio, no siendo ni mucho menos el que mejor cumplió en varas de los seis. Cortés empieza muy decidido su trasteo por naturales, dando distancia, como no se ha visto en Madrid en toda la temporada, y echando la pata hacia adelante con verdad y decisión y demostrando que hay alguien a su lado que le está aconsejando en la buena dirección. No era el derecho el pitón del toro y cuando Cortés se cambia la mano a la derecha enjareta una tanda de redondos de bastante menor intensidad que la conseguida con los naturales, luego el toro cambia y el matador, como hizo en su primero, opta por las cercanías con las que redondear su actuación dejando al respetable con ganas de volver a ver a este matador que nunca nos había dicho nada y que hoy ha protagonizado netamente los mejores momentos de la tarde. Con dos pinchazos y media echándose fuera puso a Pintarrocho a disposición de los benhures, que como ahora no había nada que rascar actuaron con una diligencia propia de quien tiene prisa por irse a ver qué hacía el Real Madrid.

Y por último Cancionero, número 28, del Hoyo de la Gitana, otro toro largo y zancudo que acudió por dos veces al caballo y no hubo forma de que fuese una tercera. En el primer encuentro con el penco desmontó a José Francisco Aguado en una caída de latiguillo de las que tanto gustaban a nuestros abuelos, esto propició una nueva desafortunada actuación de los monos, con riesgo innecesario incluido; luego, cuando Aguado se volvió a subir al penco, demostró sus buenas dotes de jinete moviendo al penco y provocando la arrancada del toro con la facilidad de las cosas bien hechas, si bien no hubo forma de que Cancionero se arrancase de largo pese al denuedo con que el picador lo intentó. Buena brega de Manuel Macías y ahí tenemos a Gómez del Pilar con Cancionero, que no tenía las mismas condiciones que el tercero siendo de embestida sosa y mortecina y como el matador tampoco es que fuese la alegría de la huerta, frío como un témpano, la cosa se fue haciendo larga y pesada, por más que a la primera de cambio se le animase apasionadamente desde el tendido, que le trataron como a un hijo. Aviso y media echándose fuera pusieron el punto final a la tarde.

En resumen: victoria a los puntos para Palha, sorpresa grande las maneras de Javier Cortés, gran cuadrilla la de Gómez del Pilar, nuevo ridículo de los benhures de la mula con su particular moonwalk a lo Chiquito de la Calzada cuando se ventea una posible oreja y sancionable actitud de la grey monicaca en los derribos, donde hay toreros con capotes para hacer quites sin necesidad alguna de que ellos hagan alarde de su heroísmo de talanquera.

Sancionable actitud de la grey monicaca en el Guernica de la tarde

Lunes, 18 de Septiembre

Valle de Esteban

Atentos tan sólo a la producción de leche, los holandeses han conseguido influir en el tipo de los toros casi hasta suprimirles los cuernos.
Wenceslao Fernández Flórez

domingo, 17 de septiembre de 2017

Domingo, 17 de Septiembre

Valle de Esteban

Y sobre todo esto, ciertos detalles de delicadeza conmovedora, como éste de fijar en una tablilla, ante cada vaca, su nombre y la fecha probable en que parirá; o el más atento de sujetarle la cola en alto, unida por una cuerda a otra cuerda que corre a lo largo del techo, para evitar que se manche el movedizo apéndice.
Wenceslao Fernández Flórez

"Ten paciencia conmigo, y te lo pagaré"

DOMINGO, 17 DE SEPTIEMBRE

En aquel tiempo, se adelantó Pedro y preguntó a Jesús: «Señor, si mi hermano me ofende, ¿cuántas veces le tengo que perdonar? ¿Hasta siete veces?» Jesús le contesta:

-No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete. Y a propósito de esto, el reino de los cielos se parece a un rey que quiso ajustar las cuentas con sus empleados. Al empezar a ajustarlas, le presentaron uno que debía diez mil talentos. Como no tenía con qué pagar, el señor mandó que lo vendieran a él con su mujer y sus hijos y todas sus posesiones, y que pagara así. El empleado, arrojándose a sus pies, le suplicaba diciendo: "Ten paciencia conmigo, y te lo pagaré todo." El señor tuvo lástima de aquel empleado y lo dejó marchar, perdonándole la deuda. Pero, al salir, el empleado aquél encontró a uno de sus compañeros que le debía cien denarios y, agarrándolo, lo estrangulaba, diciendo: "Págame lo que me debes." El compañero, arrojándose a sus pies, le rogaba, diciendo: "Ten paciencia conmigo, y te lo pagaré." Pero él se negó y fue y lo metió en la cárcel hasta que pagara lo que debía. Sus compañeros, al ver lo ocurrido, quedaron consternados y fueron a contarle a su señor todo lo sucedido. Entonces el señor lo llamó y le dijo: "¡Siervo malvado! Toda aquella deuda te la perdoné porque me lo pediste. ¿No debías tú también tener compasión de tu compañero, como yo tuve compasión de ti?" Y el señor, indignado, lo entregó a los verdugos hasta que pagara toda la deuda. Lo mismo hará con vosotros mi Padre del cielo, si cada cual no perdona de corazón a su hermano.

Mateo 18,21-35

sábado, 16 de septiembre de 2017

Chisgarabises

Sujetar a formas legales la resistencia a la opresión
 es el último refinamiento de la tiranía

Ignacio Ruiz Quintano
Abc

Entre los nacionalistas de Barcelona, con sus leoninas arrogancias, y los liberales de Madrid, con sus eternas sonrisas de niños cucañistas, nos hacen sentirnos como la malquerida benaventina: es tanto y tan grande lo que nos pasa, que ya nos parece que no nos pasa nada.

¡Con tanto trabajo que nos costó conseguir las libertades! –cantaba María Soraya en el Banco Azul.

Pero no podemos engañar a los niños: ningún pueblo de la Europa continental movió un dedo por las libertades, que en el continente fueron una conquista del ejército americano (Eisenhower, Marshall y Lucius D. Clay), motivo del consiguiente antiamericanismo; y en España, un obsequio de la Naturaleza, dado que Franco murió, de viejo, en la cama, motivo del consiguiente antifranquismo.

Con Cataluña, de Europa conviene no esperar mucho: al chisposo Juncker se le ha escapado “un respeto” hacia las posibilidades plebiscitarias de la sedición, y el holandés Guy Verhofstadt ya ha dicho que “Europa es necesaria para hacer frente… ¡a Polonia y Hungría!”.

Polonia y Hungría están como el caballo del “Guernica” porque pelearon contra el nazismo y el comunismo, pero Verhofstadt, que va de “Presidente de Liberales y Demócratas por Europa”, es de los cernícalos que creen que la Ilustración (en España se es ilustrado sólo con escribir “dios” con minúscula) trajo la Revolución, que la Revolución trajo la Democracia, que la Democracia trajo la República y que la República trajo a los Verhofstadt, esos chisgarabises que quieren meter en cintura a Polonia y Hungría, algo que escandalizaría incluso a su virtuoso Robespierre, para quien sujetar a formas legales la resistencia a la opresión “es el último refinamiento de la tiranía”.
La UE no es un club político, sino económico (de prestamistas), y lo de Cataluña se percibe como la flamenquería que es, con Puigdemont de Orange, a la espera de que Mariano haga algo (¿cortar la luz en los colegios?) que permita a los Verhofstadt motejarlo de Dux Albanus.

Sábado, 16 de Septiembre

Valle de Esteban

Ser vaca en Holanda no es demasiado desagradable, y hasta tiene cierta distinción.
Wenceslao Fernández Flórez

viernes, 15 de septiembre de 2017

Cocotología



Ignacio Ruiz Quintano
Abc

La democracia es poder hacer manualidades en el Congreso, dijo al diputado Rufián, en el Parlamento, la vicepresidenta del gobierno María Soraya.
Rufián no es un cocotólogo. Cocotólogo fue Carandell, que hizo en la tribuna de prensa las pajaritas de la Santa Transición, y su maestro, Unamuno, cuya crisis espiritual de 1897 le dejó un miedo aprensivo a la parálisis, que le llevó a escribir con una pluma ancha de caña y a amasar bolitas de miga de pan y a plegar papeles haciendo pajaritas rectorales. Otro demócrata.

Y si no, que venga Montesquieu y lo vea –añadió, como argumento de autoridad, María Soraya.

Hombre, María Soraya: Montesquieu, antes de resultar muerto en efigie por el director teatral Alfonso Guerra, escribió dos cosas en “El espíritu de la leyes” que no deben de salir en las oposiciones para la abogacía del Estado. Una: “Cuando el poder legislativo y el poder ejecutivo están reunidos en la misma persona o en el mismo cuerpo de magistratura, no hay libertad”. Y otra: “Si el poder ejecutivo fuera confiado a un cierto número de personas sacadas del cuerpo legislativo, no habría ya libertad, porque los dos poderes estarían unidos, y las mismas personas tendrían a veces, y podrían siempre tener, parte la una en la otra”. Así que si Montesquieu entrara al Congreso y viera a Rufián con la impresora de las manualidades seguramente pensaría: “¡Otro ‘telepollas’!” (hallazgo lingüístico de Cela); pero no lo echaría para atrás tanto como ver en la sede del poder legislativo el banco azul del poder ejecutivo, con lo que Montesquieu no nos vale para darnos pisto. Podría valernos Francisco de Miranda, un español que fue más lejos que Montesquieu en materia de separación de poderes, pero murió de asco en una prisión de Cádiz.
Cruje el casón por Cataluña, y en el patio del gran alienista doctor Esquerdo resuena Ortega: “La España oficial consiste, pues, en una especie de partidos fantasmas que defienden los fantasmas de unas ideas…”

Viernes, 15 de Septiembre

Valle de Esteban

Todo el mundo ha luchado alguna vez con todo el mundo -dice un escritor flamenco que nos acompaña, para suavizar entre el holandés y nosotros lo que pudiera haber de áspero en el recuerdo.
Wenceslao Fernández Flórez